Verónica Piovani: El gobierno quiere una escuela al servicio del mercado

Compartimos la intervención de Verónica Piovani en el ISFD N˚81 “Jorge Huergo” de Miramar, durante el Taller Integrador Institucional realizado en Mayo de 2018, en la que plantea un recorrido por la transformación q e el gobierno ha hecho de la evaluación, el planeamiento y la curricula en busca de formar un docente para el mercado. Análisis, críticas y propuestas en la voz de una de las educadoras más importante de la Argentina.



Por Verónica Piovani *


Tiene para mí un carácter simbólico muy fuerte estar hoy en el Instituto “Jorge Huergo”, mi amigo y compañero, quien fue de alguna manera el inventor de políticas que constituyen la contracara de las actuales. Y con quien tanto conversamos y pensamos sobre cómo restituir el lugar de centralidad que requieren las instituciones formadoras después de la devastación de los 90. Es decir, después de un proceso en el que se habían aplicado políticas similares, no iguales, a las que se están poniendo en marcha desde el gobierno que asumió a fines del 2015 y que ya se han materializado.


Quisiera poner en diálogo lo que ustedes plantearon para que podamos ver en algunas pocas pinceladas cómo cada uno de los ejes: evaluación, planeamiento y transformación curricular, democratización (o no), van en un mismo sentido articulados en un conjunto de políticas que tienen en la educación superior un eje fundamental.


La Educación Superior hoy es, junto con otros niveles del campo educativo, objeto de profundas transformaciones orientadas, desde organismos de crédito internacionales, que apuntan a poner a la escuela al servicio del mercado y que apuntan también a formar eso que ellos llaman “el docente global”; eufemismo que, traducido, significa un docente para el mercado. Veamos cómo se articulan evaluación, planeamiento y transformación curricular.



Fotografía: Marcela Sarzano

Evaluación


La evaluación es parte fundamental y constitutiva de todo proceso pedagógico. Y quiero decirlo, defendemos la evaluación en términos de las extraordinarias tradiciones que América Latina tiene, pero nos permitimos poner bajo sospecha esta evaluación que nos propone el gobierno de Cambiemos porque tiene una intencionalidad política que no es la que dice tener.


Cuando una evaluación tiene como objetivo mejorar la educación no se desarman los programas preexistentes de mejora, ni los espacios institucionales de formación docente como en el programa “Nuestra Escuela”, ni se desarticular los financiamientos a las instituciones previstos para poder mejorar.


Si es que verdaderamente se proponen transformar positivamente la educación, entonces hay que crear las condiciones que permitan que el resultado de esas evaluaciones se materialice en mejoras; pero como lo que se ve es todo lo contrario, entonces uno tiene legítimamente la posibilidad de sospechar.


Como suele afirmar Adriana Puiggrós, la pedagoga latinoamericana que mejor conoce estos procesos, la evaluación es la herramienta de la pedagogía neoliberal para poder rankear el mercado. ¿Y qué quiere decir eso? Que se usa la evaluación con una intencionalidad política que no es la mejora, es otra y tiene que ver fundamentalmente con descalificar a los docentes, descalificar a la escuela pública, en nuestro caso descalificar a los profesorados y hasta a los aspirantes a la docencia. ¿Para introducir qué políticas? Aquellas que justifiquen el cierre las instituciones de formación que, como dijo públicamente Guillermina Tiramonti, son “malas, malísimas, no sirven”. Sea como en el caso de la Ciudad de Buenos Aires a través de crear una universidad que compita con la oferta de los institutos, sea como ocurre en Mendoza o en Jujuy a través de centralizar la decisión respecto de la apertura o cierre de cursos y carreras, de lo que se trata es de justificar el achicamiento del sistema formador.



Planeamiento


El planeamiento, cuando se piensa desde la idea del derecho a la educación, sirve para que tengamos instituciones en lugares donde abrir una institución implica garantizar derechos. Pero las actuales políticas parten de la idea de que hay un exceso de instituciones y además, que si son tantas, de ninguna manera pueden sostenerse en la calidad, por lo tanto hay que cerrar institutos. ¿De qué manera? Quitando los subsidios o no autorizando, como se hizo en Mendoza y en Jujuy, la apertura de determinadas carreras.


Bajo el argumento de “carreras prioritarias”, se abren algunas y se cierran otras. En aquellos lugares donde las gestiones provinciales y los actores territoriales no pueden sobrellevar el costo político de cerrar una institución, entonces lo que hacen es un cierre diferido: no se abren los primeros años de ciertos profesorados y en poco tiempo se va achicando la oferta de carreras.


Fotografía: Damián Ferrari

Y si además le agrego que no tengo Boleto Estudiantil, que las becas ya no son un derecho ya que solo hay 3.000 becas Compromiso Docente para todo el país cuando antes había 146.000, y que tengo que concursar, competir por esas becas trasladándome a la sede donde toman la prueba, que me queda muy lejos, o que ese día trabajo, o no tengo para el transporte. Conclusión: la ausencia de becas disminuye la matrícula. Y se suma la acción de los medios de comunicación sobre la idea de la meritocracia que hasta le hace pensar al propio becario que no obtuvo la beca porque no tenía suficiente formación. De esta manera se relegitima el examen de ingreso.



Reforma curricular


La última cuestión a analizar es la curricular. Además de los diseños de la provincia, acaba de aprobarse este año 2018, el nuevo Marco Referencial de Capacidades Profesionales de la Formación Docente Inicial que reemplaza a la Resolución CFE N° 24/07. Ellos dicen “complementa” y yo creo que la desatiende en su sentido más profundo. Esta resolución orientaba los lineamientos curriculares durante las gestiones del INFoD del anterior gobierno.

Sin duda hay un cambio aquí en función de ir hacia un docente “emprendedor y talentoso” formado de manera más rápida y menos politizada.



Cierre


En este considero que la mejor manera de honrar el nombre de “Jorge Huergo” que lleva esta institución tiene que ver con asumir un proceso real de democratización, que no es otra cosa que ser nosotros mismos sujetos protagónicos de nuestra historia.


Organización, debate, análisis, reflexión, movilización. Todo lo que sea necesario. Y articular en red con otros estudiantes y docentes en toda la provincia y en todo el país para tomar conciencia de por dónde van las políticas y lo que pueden significar que se consoliden.


Este no es un mensaje de desaliento, no es un mensaje desesperanzador, lo que quiero es que estemos alertas porque esto ya está en marcha, lo pueden ver ustedes mismos, no estoy inventando nada. Trabajemos para impedir que ocurra y para defender lo que tanto, tanto costó conseguir.



* Profesora de Cs. de la Comunicación de la Universidad Nacional de La Plata y de la UNIPE, ex Directora de Educación Superior en la PBA, ex Directora del INFoD, decana de la Facultad de Pedagogía de la UMET

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