Derecho a la formación docente permanente y en servicio

En los últimos años la docencia bonaerense estuvo atravesada por dos políticas de formación permanente con características muy diferentes como el Programa Nacional de Formación Permanente y la propuesta Aprendizaje Basado en Proyectos. A continuación una síntesis descriptiva sobre ese proceso y algunas claves para pensar el derecho a la formación docente permanente.


Prof. Damián Andrés Ferrari *


En diciembre de 2013 nace el PNFP, en Acuerdo Paritario con los Sindicatos Docentes, como un plan formativo integral financiado por el Ministerio de Educación Nacional (MEN) y cuyo objeto era la revisión de las prácticas escolares en clave de inclusión educativa, generando un proceso de “Evaluación Institucional Participativa” que buscaba transformar lo percibido como “obstáculos para la enseñanza” en “desafíos pedagógicos”.


La propuesta se organizó en dos instancias complementarias: un componente “institucional” y otro “específico”. El primero, bajo el formato de Jornadas Institucionales (JI) periódicas con suspensión de clases, tenía una duración de tres años y diferentes cohortes. El componente “específico”, propuestas formativas en los puestos de trabajo amplias con postítulos, cursos, trayectos formativos y seminarios, algunos en convenio con Universidades, Institutos de Formación Docente y Sindicatos.


El MEN elaboró documentos de trabajo, conformó un cuerpo federal de docentes de cada nivel y modalidad para generar el intercambio y la discusión de los ejes de la formación con los directivos y organizó mesas de trabajo jurisdiccionales para la discusión y seguimiento del Programa.


Estas líneas de trabajo, planteadas como parte de un proceso de formación en servicio, permanente y gratuita, permitieron que las instituciones revisaran sus proyectos institucionales, innovaran y mejoraran sus propuestas de trabajo pedagógico, proyectaran estrategias de acompañamiento a las trayectorias estudiantiles y crearan dispositivos tendientes a mejorar los índices de repitencia y/o abandono, entre otras acciones.


Fotografía: Damián Ferrari


La desarticulación del PNFP por parte de Cambiemos


Con la asunción del gobierno nacional y provincial de Cambiemos se comenzó a desarticular el PNFP de manera gradual. El “componente específico” se desarticuló rápidamente: eliminaron postítulos, cursos y los convenios con Universidades, ISFD y Sindicatos. Actualmente se brindan pocas propuestas de cursos, sólo con modalidad virtual.


Las temáticas del PNFP se discontinuaron en las JI, aunque los materiales ya estaban disponibles en el sitio del MEN. De manera unilateral y desconociendo todos los acuerdos, la decisión política de Cambiemos fue reformular los contenidos del Programa en base a la Resolución CFE Nº 285/16 cuyos ejes están en línea con los documentos de la OCDE y el Banco Mundial: aprendizaje, saberes del siglo XXI y desarrollo de las capacidades.


El componente institucional, tuvo una desarticulación por etapas: cambios en el nombre (“Permanente” por “Situado”) y en las temáticas y dinámicas de las JI bajo una estrategia de gradualidad en la implementación de la nueva política educativa cuya contracara fue la desarticulación del PNFP.


Este proceso inició en 2016, con la realizaron de dos JI sobre fin de año de las cinco previstas según calendario; en 2017 inició en junio y se “realizaron” sin suspensión de clases. También en 2017 se discontinuaron las reuniones de directivos con capacitadores en toda la provincia. Durante 2018 y 2019 las JI se siguieron realizando en la Provincia de Buenos Aires, aunque ya fuera de todo marco de un Programa Nacional. La programación de las JI no respetaron ni siquiera el propio calendario escolar realizado por el mismo gobierno desconociéndose, además, si serán con o sin suspensión de clases hasta pocos días antes. Tampoco se realizan reuniones previas con directivos y los materiales son distribuidos por email días antes de su realización.


Este proceso de cambio, hizo que las JI pasaran de ser momentos de construcción de propuestas pedagógicas de equipos docentes a partir de problemáticas propias, a una reunión de difusión de líneas de trabajo pedagógicas “bajadas” por las autoridades con los mismos recursos con los que cuenta cada escuela. Es decir, el proceso de formación pasó de considerar a los docentes protagonistas de sus propuestas a “aplicadores” de métodos.



Los nuevos ejes de la capacitación: capacidades, focalización y estandarización


En concordancia con las nuevas dinámicas, los contenidos a trabajar propuestos se “focalizan” en el desarrollo de las “capacidades” a partir de la propuesta de una metodología aplicable “independientemente” del contexto, es decir, estandarizada. El Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP), según pautan los documentos, consiste en: elegir de un listado pautado una o dos “capacidades”, plantear un problema desde un conjunto de “saberes prioritarios” y determinar criterios de evaluación y autoevaluación para saber si los alumnos han desarrollado la “capacidad” seleccionada. El docente deja de ser productor de conocimiento pedagógico especializado para pasar a ser un “organizador” de propuestas didácticas para que el alumno realice “su propio aprendizaje”.



Poner a la Formación Permanente en debate


El PNFP delineó, por primera vez, un plan de formación docente permanente e integral que realizó un avance cualitativo en la generación de producción de conocimiento pedagógico y proyectos educativos en las escuelas en el marco de un proceso de formación.

Resulta necesario pensar propuestas de formación docente que tomen como base la necesidad de un Programa Nacional, con financiación propia, que proponga líneas de trabajo para la formación en servicio, entre ellas:


  • Formación para reforzar la formación pedagógica, didáctica y disciplinar de todos los actores educativos con variados formatos.

  • Realización de JI, programadas a lo largo del año y con suspensión de clases, cuyo centro sea la generación de experiencias y proyectos interdisciplinarios de transformación con dispositivos variados de acompañamiento a las trayectorias educativas de los alumnos

  • Capacitación a los directivos previa a las JI para la generación de formación y proyectos educativos del colectivo docente a su cargo.

  • Mecanismos de intercambio y conformación de redes entre las instituciones y docentes para que las experiencias pedagógicas circulen y se legitimen en el contexto de ámbitos propios de la formación docente permanente.

  • Generación de mecanismos de capacitación, acompañamiento y financiación de proyectos educativos e infraestructura para viabilizar los proyectos institucionales surgidos de las JI.


Sin duda, estas son algunas líneas muy generales que tendrán que ser debatidas con el protagonismo de todos los docentes para que el derecho a la formación docente permanente sea una realidad efectiva.



* Profesor de Filosofía y Cs. de la Educación, ex capacitador PNFP 2013-2017

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